En mi opinión, el proceso de mentoría no solo beneficia al mentorado, sino que también ofrece valiosas oportunidades de aprendizaje y crecimiento para el mentor. En ambos casos, los intervinientes reciben a cambio:
Nuevas Perspectivas: La interacción genera nuevas ópticas y perspectivas y entender mejor las diversas formas en que se pueden abordar las distintas situaciones.
Mayor Comprensión de Temas: Al exponer y explicar conceptos y temas, se profundiza su comprensión, aportando mayor claridad.
Desarrollo de Habilidades de Comunicación: La constante exposición mutua, agudiza las habilidades de comunicación y de interacción, aprendiendo a transmitir ideas de manera más clara y concisa.
Reflexión: La práctica reflexiva que se da durante todo el proceso, lleva invariablemente a un mayor autoconocimiento y crecimiento personal.
Nuevas Habilidades y Conocimientos: En principio pareciera que el mentor es la persona más experimentada y con más conocimientos, pero la mirada fresca del mentorado expone al mentor a nuevas ideas, tecnologías, metodologías, etc. Esto lleva a ambos a adquirir nuevas habilidades y conocimientos.